La ideología del Partido Comunista de Costa Rica 1931-1942

Marvin Carvajal Barrantes, Costa Rica
junio de 2011

1. Introducción

Para efectos del presente ensayo se plantea el siguiente problema de investigación:

¿Cómo influyó el pensamiento marxista en la posición político-ideológica y programática del Partido Comunista ante los problemas socioeconómicos en Costa Rica durante el lapso 1931-1942?

Tomando como base el anterior problema de investigación, a continuación se plantea una hipótesis de respuesta a esa problemática:

Los efectos de la crisis de 1929 en Costa Rica produjeron el deterioro de la condición de vida de los sectores de población vulnerables económicamente, creando condiciones para el surgimiento del Partido Comunista y de una propuesta programática alternativa a la luz del ideario político-ideológico marxista, venido de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en el marco de la Tercera Internacional Comunista, frente al pensamiento liberal de la época.

Con ese propósito se realizará, en una primera instancia, la valoración del pensamiento político-ideológico expuesto en los congresos de la Tercera Internacional Comunista, ubicada en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, para detectar sus premisas fundamentales.

En un segundo momento, se examinarán los efectos de la crisis de 1929, para determinar los problemas socioeconómicos de la época.

Y en un tercer momento se analizará el proyecto político-ideológico del Partido Comunista, para establecer la adaptación y recreación del pensamiento marxista a la luz de la realidad social y especificidad de la sociedad costarricense frente al pensamiento liberal durante el lapso 1931- 1942.

2. El pensamiento político ideológico de la Tercera Internacional Comunista 1919-1920

En este apartado se pretende valorar el pensamiento de la Tercera Internacional Comunista, con el propósito de determinar sus objetivos y estrategias, en la lucha que desarrolló el Partido Comunista soviético (PC), para consolidarse en el poder y contrarrestar el aislamiento político en que estaba sumido en el ámbito internacional.

El año de 1919 fue el de mayor aislamiento de la Rusia soviética, puesto que estaba rodeada de frentes militares. Sin embargo, en 1920 el Ejército Rojo empezó a derrotar a sus enemigos. En ese contexto, fue que se realizó la Tercera Internacional Comunista.

La Internacional Comunista pretendió sustituir el viejo aparato de Estado capitalista por una organización denominada soviética, para constituir la dictadura proletaria, mediante formas e instituciones democráticas, en el sentido de promover la participación de las masas trabajadoras en el poder, y conducir a la transición hacia una sociedad comunista sin clases. Para ello, era necesario poner los medios de producción bajo la propiedad colectiva del Estado proletario.

En el ámbito internacional, se exigió la subordinación de los llamados intereses nacionales a los de la revolución mundial, para equilibrar el juego geopolítico de la época. Entonces, la piedra angular de la política comunista fue la cuestión nacional y colonial para posibilitar un acercamiento de los trabajadores de los países del mundo para la lucha común.

En cuanto a los partidos y organizaciones que se afiliaran a la IC, estos debían llevar el nombre de Partido Comunista, además de que la propaganda y agitación debían ser llevadas a los sindicatos y organizaciones obreras de masas, al campo, a los asalariados agrícolas y campesinos pobres, así como a las tropas del ejército en forma sistemática (Roca, 2002, pp. 32-39).

Las nociones de partido y de clase debían ser distinguidas con la mayor precisión, dado que en determinadas circunstancias históricas era muy posible que numerosas tendencias reaccionarias encontraran eco en la clase obrera.

También era indispensable desplazar a los reformistas y centristas de toda responsabilidad en el movimiento obrero de los partidos comunistas. Pero allí donde tres personas simpatizaban con el comunismo debía organizarse inmediatamente un núcleo. Era importante crear un nuevo tipo de prensa, destinada a la difusión masiva. Y en los sindicatos no se debía recurrir a la escisión a no ser que fuera inevitable para no aislarse de la masa obrera.

Se pensaba que el PC debía estar basado sobre una centralización democrática, caracterizada por la subordinación de todos los comités al que le era superior, la existencia de un centro conductor con plenos poderes, cuya autoridad no pudiera ser cuestionada por nadie, entre los Congresos del Partido.

El socialismo no podía vencer definitivamente al capitalismo, ni afirmarse, sino tras aplastar toda resistencia de los explotadores y consolidar la autoridad del poder obrero. Los comunistas debían hacer todo lo posible para comenzar cuanto antes la organización de los soviets campesinos, empezando por los soviets de los trabajadores asalariados y semiproletarios.

La IC debía extender el círculo de su actividad, creando relaciones estrechas con las fuerzas revolucionarias que luchaban por la destrucción del imperialismo en los países económica y políticamente dominados.

En tanto, la tribuna parlamentaria debía ser utilizada para la agitación revolucionaria. Y las campañas electorales no debían dirigirse a la mayor cantidad posible de escaños parlamentarios, sino hacia la movilización de las masas entorno a las consignas de la revolución proletaria (Ibidem, pp. 39-44).

Así la IC cumplía con un papel geoestratégico, puesto que buscaba, en una primera instancia, el apoyo de las organizaciones de trabajadores, en una segunda instancia, la formación de PC al estilo soviético en los distintos países del mundo, y en una última instancia, desviar la atención y equilibrar la dinámica del poder a nivel mundial dentro de una visión geopolítica, para minimizar el peligro de invasión militar a territorio ruso y la posible destrucción del modelo comunista.

3. Los efectos de la crisis económica mundial en Costa Rica 1931-1936

En este apartado se pretende examinar los efectos de la crisis de 1929, para determinar los problemas socioeconómicos de la época y las condiciones que posibilitaron la aparición del Partido Comunista en Costa Rica.

Como se recuerda, en 1929 se produjo la quiebra de la bolsa neoyorquina en los Estados Unidos de América. Este fenómeno provocó una gran depresión y colapso del mercado internacional. Su detonante fue una cadena de sucesos económicos que en lo esencial remitió a la disminución del consumo frente a una elevación de la oferta de productos, como una consecuencia de la declinación del poder adquisitivo de los consumidores.

Después del colapso se produjo un decrecimiento de los índices de producción industrial en el país del norte. Por ejemplo, declinó la producción de la industria automovilista y de hierro en un 50%, además de que disminuyeron ostensiblemente los ingresos de la actividad ferrocarrilera.

Esta contracción de la economía norteamericana también afectó los intereses de la clase obrera del mundo en cuanto a empleo -40 millones de desocupados- y salarios –decrecieron en un 30%-. Además propició el retiro de sus inversiones en Europa y América Latina. Y provocó una deflación acelerada y la reducción del comercio internacional en un 50%.

En América Latina los efectos de la crisis fueron más intensos en los países exportadores de cultivos perennes (banano, café y caña de azúcar) de zonas tropicales y de minerales que en países exportadores de alimentos (carne) de zonas templadas. Por ejemplo, la crisis fue acentuada en Brasil, Chile y México, pero más favorable en Argentina. En Centroamérica se produjo un fenómeno similar, debido a que fueron graves los efectos en El Salvador y menos perceptible en Honduras (Cortés, 1982, pp. 19-29 y 43).

Así variaron las tensiones y conflictos entre los grupos oligárquicos y los grupos pequeño campesino y de trabajadores asalariados en cada país según el grado de intensidad con que repercutió la crisis mundial.

En el caso de Costa Rica se produjo una disminución violenta del comercio exterior, con lo que afectó negativamente los depósitos bancarios, los créditos, las rentas públicas, la emisión de dinero, además de que redujo la importación de artículos y el empleo (Cortés, 1982, pp. 77).

Gonzalo Cortés citando a Héctor Pérez (1982) señala que

…en una economía altamente dependiente de la evolución del mercado internacional, el peso de una crisis como la declarada en el año 1929 se hace sentir con más rigor sobre las actividades dependientes del sector del mercado externo. Con esto queremos decir que el conjunto de las actividades se ven afectadas por los excedentes de producción no vendibles generados en el sector cafetalero y bananero –sobre todo en el primero- limitando drásticamente la antigua capacidad de atraer divisas (p. 77).

También Cortés citando a Carolyn Hall (1982) indica que la crisis se acentuó en el sector cafetalero, puesto que a partir de

…1930 muchos pequeños productores perdieron su propiedad a causa de las condiciones y los precios pagados por los beneficiadores. Esta situación produce un estado de conflicto que es solo medianamente resuelto con la creación del Instituto de Defensa del Café, mediante el cual se establece un conjunto de regulaciones entre productores, beneficiadores y productores no beneficiadores (p.84).

De esa manera, la crisis mundial de 1929 produjo una contracción en la dinámica productiva con serias consecuencias sociales. Se puso en evidencia que el modelo agroexportador de Costa Rica, dependiente del café y banano, especialmente del primero, era incapaz de paliar sus repercusiones, con lo que provocó desempleo, inflación, aumento del costo de la vida, desestímulos para la inversión y el ahorro. No obstante, el Estado siguió con la cuestionada política liberal, es decir, no intervencionista.

En el caso de la actividad cafetalera la respuesta de los productores a la crisis fue el aumento sostenido de la producción, para compensar la disminución del precio del café, con una elevación del volumen exportado. Con respecto a los otros productos como el banano y el café, se debe indicar que sucumbieron ante los efectos recesivos del comercio exterior, debido a una baja en su precio y el volumen exportado. Simultáneamente, se dio una escasez de los artículos de primera necesidad, como consecuencia de la contracción de las importaciones, además de que aumentó su costo. El enfrentamiento entre la clase patronal y asalariada, puso en evidencia el agotamiento del modelo agroexportador, puesto que fue incompetente para la distribución equitativa de los efectos de la crisis.

A lo largo de la década de 1930 el sector asalariado enfrentó el espectro del desempleo y la rebaja de su salario.

Ana María Botey y Rodolfo Cisneros (1984) señalan que la problemática laboral

“…era más compleja, como lo expone La Tribuna del 19 de mayo de 1931, donde encontramos una petición de dos mil trabajadores de color de la línea del Atlántico solicitando a los diputados su colaboración para poder regresar a Jamaica en un barco directo, puesto que eran víctimas de la desocupación. Aducían que los trabajadores nacionales habían emigrado al interior del país; pero que ellos no habían podido hacerlo por las restricciones legales que existían” (pp. 93-95).

De acuerdo con el censo de desocupados de 1932, la mayoría de desempleados eran del sector agrícola, y tanto solo un 20% del sector artesanal. Esta problemática agudizó la situación de la vivienda y de la tierra, pues se enfrentó el desalojo por el no pago del alquiler o de las hipotecas. Como efecto, fueron creciendo los cinturones de miseria en la Ciudad de San José –“chinchorros” como les llamaban en ese entonces- que lastimosamente se convertían en centros de prostitución y delincuencia. Así en la capital y los puertos (Limón y Puntarenas) crecieron los delitos a la propiedad por embriaguez, prostitución y alteración del orden público (Ibidem, pp. 97-103).

En 1931 un dólar se pagaba a 4 colones, pero en 1935 aumentó su valor a 5, 94 colones. Esta situación era producto de la especulación financiera y la inflación que provocó el abaratamiento de la mano de obra, el encarecimiento de las importaciones –especialmente de los granos básicos- y el aumento de las rentas de los sectores exportadores (Merz, 1935, p. 453).

Así la crisis significó estancamiento y miseria que generó descontento y malestar popular, especialmente en los trabajadores asalariados y pequeño campesino. Contradictoriamente las numerosas protestas y huelgas populares de las organizaciones urbanas y rurales procuraban introducirle reformas al modelo liberal, por lo que no se aspiraba a un mundo radicalmente distinto.

Es ente contexto que se funda el Partido Comunista de Costa Rica que se denominó Bloque de Obreros y Campesinos. Se procuró la defensa de los intereses de los trabajadores asalariados y pequeño campesinos del campo y la ciudad. A continuación se realiza una valoración de su proyecto político-ideológico.

4. El Proyecto político ideológico del Partido Comunista en Costa Rica 1931-1942

En 1929 se fundó en Costa Rica la organización “Acción Revolucionaria de Cultura Obrera” (ARCO), como un círculo de estudios marxistas con dirigentes como Manuel Mora, Jaime Cerdas, Ricardo Coto, Gonzalo Montero y otros. Esta entidad efectuó importantes planteamientos a favor de la clase obrera en un contexto de crisis económica y represión sindical. Para 1931 esta asociación de estudios, con la participación de otros personajes como Luisa González; Carlos Luis Sáenz, Fernando Chávez y otros decidió crear Partido Bloque de Obreros y Campesinos.

Según nuestro criterio, posiblemente se logró cumplir con dos requisitos:

. El primero está relacionado con lo estipulado por la Internacional Comunista para los PC que se le afiliaran.
. El segundo era más estratégico, por cuanto no se deseaba llamar la atención de la Oligarquía en forma negativa, para lograr inscribir el partido en las elecciones diputadiles y presidenciales de la época.

Su máximo líder, Manuel Mora Valverde, afirmó que esta decisión se originó a raíz de la gran indignación que se sintió cuando Jorge Volio, de pensamiento social cristiano, se unió con liberal Ricardo Jiménez Oreamuno. Por ello se decidió fundar un partido realmente revolucionario, para acabar con el Partido Reformista de Volio y llevar adelante la revolución en Costa Rica. Con ese fin, se inició con los círculos de estudios marxistas. En ese sentido, se cumplía con otra directriz de la IC que era desplazar a los reformistas y centristas de toda responsabilidad en el movimiento obrero.

El Partido Bloque de Obreros y Campesinos surge en defensa de los intereses de los sectores populares (artesanos, obreros, campesinos). Y era producto de la maduración de condiciones objetivas internas y externas.

En el plano interno se dio la conjunción de una serie de factores, tales como: el mejoramiento del grado de la organización y lucha del movimiento obrero y gremial, el desarrollo de algunos partidos populistas de obreros, socialistas y anti-imperialistas, un claro desarrollo de la conciencia de los sectores obreros y asalariados, una actitud conciente contra la práctica económica de las compañías extranjeras. En el ámbito internacional, también influyó la Revolución Rusa de
1917, debido al intento de fundar un partido proletario, hecho que se conoció en Costa Rica, y las repercusiones socioeconómicas de la crisis de 1929, cuyos efectos en el país produjeron movimientos de protesta social (Salazar, 1982, pp. 57-59).

La actitud radical del Partido Comunista (PC) queda patente en los siguientes conceptos publicados en el Periódico Trabajo:

Guerra sin dar ni pedir cuartel contra el capitalismo y la burguesía. Reforzamiento de la cohesión ideológica y de la disciplina partidista de nuestras filas. Luchas de masas para arrancarle a las clases explotadoras mejoras de salario y de vida para el proletariado urbano y campesino, ligando estas conquistas con el objetivo final, asalto revolucionario del poder político, aniquilamiento de la burguesía como clase dominante, control absoluto de la administración y economía del país por un gobierno obrero y campesino…(Citado por Aguilar, 1993, pp. 132-133).

En esta propaganda, publicada en el periódico Trabajo, se aprecia el pensamiento ideológico del PC de Costa Rica que, según nuestro criterio, cumplía a cabalidad con lo estipulado por IC para su difusión y lucha por el poder.

Además, se afirmó que como “marxistas revolucionarios tenemos conocimiento sectario en que las solas leyes de la evolución no pueden confiarse las grandes transformaciones sociales” y que “la violencia y la revolución son imprescindibles, cuando se quiere demoler hasta los cimientos de un orden de cosas opresivo e irritante (Salazar, 1982, p. 57-59).

Así el PC no solo se originó como reacción contra la clase dominante y su sistema liberal capitalista, sino también contra las simples metas reformistas en que diferentes organizaciones y partidos políticos habían orientado a la clase obrera. Este partido buscó representar los intereses del proletariado bananero, al campesinado, al incipiente proletariado industrial urbano, los intelectuales y los estudiantes revolucionarios, siguiendo la estrategia definida por la IC.

En el planteamiento ideológico, se indicó que los comunistas querían abolir la propiedad privada. Por ello, los latifundios, las grandes fábricas y los grandes talleres deberían ser socializados una vez que se conquistara el poder. La pequeña propiedad del campo y la ciudad no sería abolida. Se pretendía realizar una revolución económica-política, para terminar con la miseria y las desigualdades sociales. Su movimiento no predicaba una cruzada anti-religiosa o atea, sino que buscaba organizar a los obreros para defender sus intereses frente a la oligarquía (Periódico Trabajo, 28 de enero de 1934, pp. 1-3, Periódico Trabajo, 4 de febrero de 1934, p. 1).

Además de sus objetivos primarios, tales como: el desarrollo de una revolución en el país, la abolición de la propiedad privada, la socialización de los medios de producción y darle a la clase obrera todo el poder político, el PC declaró que mientras no se diera la revolución social en los grandes países capitalistas, o una coyuntura favorable en el país que permitiera la realización del programa sin ruinosas intervenciones, sus objetivos inmediatos estarían en el logro de un programa mínimo a realizar en los campos económico, social, administrativo, educativo e internacional.

Este programa se planteó el establecimiento del seguro social a cargo del Estado, para las personas desocupadas, afectadas por los accidentes de trabajo, enfermedades, vejez, maternidad y otras. También procuró la abolición del trabajo para los niños menores de 15 años, la reglamentación del trabajo para los mayores de esa edad y de la mujer, la obligación de trabajar para todos los consumidores mayores de 18 años, en la medida de sus capacidades físicas e intelectuales, jornada de trabajo de ocho horas y de seis para las industrias agotadoras.

Además, se procuró la emisión de una ley de salario mínimo y su control, mediante un Consejo de obreros y campesinos, una ley de organización sindical y derecho a la huelga, provisión de casas de habitación higiénicas para los trabajadores, higienización del país, la creación de instituciones de salud, la supresión de la Fábrica Nacional de Licores y la emancipación político-jurídica de la mujer.

En el aspecto económico se planteó la revisión de los contratos y convenios entre el Estado y el capitalismo nacional y extranjero, para eliminar las cláusulas onerosas, la creación de una legislación agraria que elimine el latifundismo, la habilitación de todas las regiones del país, la nacionalización de todas las vías de transporte, el incremento incremento de la intervención estatal en la agricultura e industria, la nacionalización del subsuelo, el control estatal de las industrias monopólicas de servicios públicos, la revisión completa de los sistemas de arancel y tributación del país y la creación de un consejo técnico de economía nacional.

En cuanto a la política administrativa, se propuso la reducción de la burocracia, una ley de servicio civil y que ningún sueldo de empleado público fuera mayor que el salario mínimo de un obrero. Respecto a la política educativa, se procuró la reforma completa de las leyes de educación, dándole preferencia al nivel de preescolar y los temas relacionados con el trabajo, como eje de la actividad, en primaria y secundaria. La educación debía ser gratuita en todas sus fases, para que el obrero tuviera conocimiento de la realidad nacional e internacional.

Finalmente, en la política internacional, se procuró buscar la cooperación constante y decidida en la formación de una gran república socialista soviética en el continente americano (Salazar, 1982, p. 59-60).

Así con este programa mínimo el PC buscaba implantar una serie de reformas económicas y sociales al modelo liberal de la época, con el propósito de crear las condiciones objetivas para el paso al socialismo. Su interés era defender los intereses de la clase obrera, es decir, se proponía convertirse en su instrumento, para enfrentar la dinámica explotadora de las clases dominantes. Esto le daba un carácter clasista y revolucionario a su organización y se apoyaba en la lucha de clases, para atraer simpatizantes y militantes. Cuestión que era coherente con lo tipificado por la IC.

El PC no solo participó en los procesos electorales de la época, sino que buscó crear un fuerte movimiento sindical, consiguiendo convertirse en la tercera fuerza política de Costa Rica y logrando el apoyo electoral de fracciones de grupos sociales, tales como: el peón bananero, el pequeño campesino, el incipiente proletariado industrial urbano y el estudiantado revolucionario.

Los medios de comunicación de la época (radio y prensa escrita) afirmaron que el PC atentaba contra la propiedad privada, la libertad y la religión, además de ser anti-nacional. Esto produjo gestiones del grupo oligárquico ante el entonces Presidente de la República, Ricardo Jiménez Oreamuno, para que negara la participación electoral del PC en la elección diputadil de 1934. Ante esa situación, Don Ricardo sentenció que siempre y cuando el PC no alterara el orden institucional y se mantuviera en la lucha lógica y ordenada de las ideas, él no podía negar su participación, por cuanto sería ir en contra de los principios democráticos.

El Comité Central del PC aclaró que defenderían el sistema democrático y se empeñarían en fortalecerlo, dándole contenido económico, además de que no aplicarían fórmulas que no pudieran calzar en nuestra estructura económica, social y política. Su organización no era religiosa o anti-religiosa. No eran enemigos de las grandes y nobles tradiciones. Eran enemigos de la propiedad que se forma mediante la eliminación de la pequeña propiedad. Se procuraba el aumento de los ingresos de las familias, para darle verdadero sentido humano, por cuanto la miseria era la gran desintegradota de los hogares. Eran enemigos del terror y del crimen como sistema social (Diario de Costa Rica, 7 de febrero de 1936, p. 9, Periódico La Tribuna, 2 de febrero de 1934, p. 3, Contreras y Cerdas, 1988, pp. 37-38).

En el mes de diciembre de 1937 se realizó la Conferencia Nacional del Partido Comunista, convirtiéndose en su Segundo Congreso. De esta conferencia surgió un programa, es decir, el segundo programa del PC y se llamó “Plataforma”. Se pretendió brindar nuevas orientaciones de acuerdo con la estrategia de formar frentes populares, para luchar contra el fascismo. En su línea política se propuso mantener y ampliar la democracia costarricense, abolir la Ley Gurdián (limitaba la libertad de pensamiento) y apoyar a las mujeres en su lucha por la conquista de derechos políticos y jurídicos.

Respecto a la lucha obrera se planteó lo siguiente: luchar por la representación de los obrero en las Juntas de Salarios, reformar la Ley de Accidentes del Trabajo -se pretendió que las enfermedades endémicas fueran consideradas accidentes del trabajo, es decir, se procuraba que el obrero tuviera derecho a una indemnización económica del Estado y su médico privado fuera pagado por el Banco Nacional de Seguros-. También se abogó para que fuera efectiva la jornada laboral de ocho horas en la industria y la agricultura, y las seis horas para trabajos nocturnos. Se propuso que los menores de 15 años no trabajaran en lugares insalubres. Respecto a la población femenina, se planteó que les fuera proporcionado un salario igual de los hombres, además de un salario completo antes y después del alumbramiento. Por último se proponía el otorgamiento de un seguro social a las personas mayores de setenta años.

La política agraria y agrícola promovió la creación de una Ley de Inquilinato, la construcción de viviendas baratas, la organización del aparato productivo, para la satisfacción de las necesidades alimentarias, la construcción de carreteras en zonas aptas para la agricultura, la repartición de parcelas entre los campesinos sin tierra, el aumento del impuesto territorial en las tierras incultas, el arrendamiento de estas tierras, el establecimiento de una legislación que amparara a los parásitos ocupantes de tierras sin justo título, el crédito suficiente al pequeño productor, la disminución del costo de los fletes del Ferrocarril al Pacífico (Periódico Trabajo, 4 de diciembre de 1937, pp. 2-6, Periódico Trabajo, 15 de febrero de 1937, p. 7).

Así con esta plataforma el PC postergó su propuesta eliminar la gran propiedad, mediante la implementación de una reforma agraria y el anhelo de impulsar una revolución socialista. Este programa presentó políticas reformistas y abogó por una mayor injerencia del Estado en la economía, con el propósito de que se mejorara la condición de vida de los sectores más desposeídos y vulnerables de la sociedad. El cambió de tono en su programa se debió a su estrategia de concertar alianzas con las fuerzas “democráticas” internas frente a la expansión del fascismo en Europa, con lo que se comenzó a alejar de las directrices tipificadas por la IC a principios de la década de 1920.

En 1938 dicho partido consideró al fascismo como su enemigo número uno. Por ello su lucha se orientaba a la defensa de la democracia y la búsqueda de alianzas con otras fuerzas, sin que con ello se afectara su independencia orgánica y principios ideológicos. Esta política se adecuaba a la correlación de fuerzas que existía en el ámbito internacional y se derivaba del avance del fascismo en Europa, especialmente en España, Italia y Alemania.

En diciembre de 1941 se celebró una Conferencia Nacional. Se acordó la realización de sacrificios para unir al pueblo alrededor del gobierno frente al fascismo y en torno a un programa de emergencia. Sin embargo, el partido debía conservar su fisonomía y eventualmente podría unificar papeletas de candidatos con agrupaciones democráticas.

El plan planteaba la puesta en práctica de una reforma agraria, el impulso de la industria, la creación de impuestos sobre la renta y no directos, el seguimiento de una política anti-imperialista y la creación de una legislación social y de una política educacional. Esta posición política se debía a la necesidad de sumar esfuerzos en la causa anti-fascista, ya que el único país socialista estaba enfrentando la ofensiva militar alemana.

En ese contexto, varios factores político-militares se entrelazaron en el nivel interno y externo, tales como: el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, la posición reformista del entonces Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia y la política de Frentes Populares del PC -importada de Europa-. Esta situación preparó el camino, para que se concertara una alianza entre los grupos denominados calderonistas y comunistas (Contreras y Cerdas, 1988, pp. 47-55).

Así el PC debió relativizar su concepto de “democracia” y “demócratas”, debido a la invasión alemana en territorio soviético y a su posición anti-fascista. Su lucha anti-imperialista no podía ser tan directa frente a los Estados Unidos de América, pues era aliado de la URRS frente a los países del Eje. En el plano interno debió llamar a la unidad nacional, debido a que la administración Calderón le declaró la guerra a la Alemania Nazi de Adolfo Hitler.

Entonces, se cumplió con un objetivo geoestratégico de la IC, siendo la defensa del modelo socialista de la Rusia soviética, mediante la solidaridad de los PC en el ámbito internacional.

En 1942 el gobierno de turno tuvo que enfrentar el descontento de la oligarquía (banqueros, cafetaleros y comerciantes), debido a la reforma del seguro social -debían pagar una cuota patronal- y a la irrestricta posición gubernamental contra el eje –en esta época se mantenían importantes vínculos con Alemania-.

En mayo de ese año tanto el gobierno de Calderón como el PC se pronunciaron a favor del seguro social, del aumento de lo sueldos, del reconocimiento del derecho de huelga, de la concesión de tierras y apoyo económico a los campesinos. La estrategia del PC consistió en la atracción del apoyo de los sectores populares hacia las reformas prometidas por el gobierno y a evitar un cambio de actitud en los políticos que las estaban apoyando. En el fondo del asunto existió un enfrentamiento entre quienes se apoyaban en las organizaciones populares, para conseguir transformaciones sociales y quienes procuraban el mantenimiento del status quo.

Como efecto de los contactos entre el PC y el gobierno de Calderón, se aprobaron las Garantías Sociales en junio de 1942, tales como: jornada de 8 horas diarias y 6 nocturnas, el pago de trabajo extra, dos semanas de vacaciones en el campo y la ciudad, derecho de sindicalización y huelga.

En agosto el PC presentó otro programa de emergencia, con el propósito de mitigar los efectos de la crisis económica, derivada principalmente de la situación de guerra mundial. Se propuso elevar los salarios, controlar los precios, compra de cosechas por el Estado, realizar estadísticas de producción y consumo, controlar el comercio internacional, incrementar nuevas industrias, incentivar el comercio con Latinoamérica, establecer crédito fácil a la industria y la agricultura, impulsar la reforma agraria y la colonización agrícola, crear plantes de producción y dirección técnica a la agricultura, impulsar una reforma tributaria, expropiar los bienes del “nazi-fascismo”, ayudar a los desocupados, establecer una industria pesquera estatal y fundar la unidad nacional anti-Eje (Contreras y Cerdas, 1988, pp. 56-91).

Este programa era muy similar a los de 1939 y 1941. Sin embargo, evitó señalar reivindicaciones para los sectores populares en el plano político. Es decir, se modificó la estrategia de desarrollar una revolución socialista, por otra que se orientara al aprovechamiento de la coyuntura internacional, con el propósito de imponer una serie de reformas sociales.

Es decir, el PC de Costa Rica debió modificar y adaptar su proyecto político-ideológico a la luz de condiciones políticas internas y externas, dando prioridad al establecimiento de reformas sociales que beneficiaran a los sectores vulnerables y desposeídos de la sociedad costarricense, mediante el establecimiento de alianzas con grupos reformistas en el gobierno, como eran los del Calderonismo.

Cuestión que se alejaba de los requerimientos establecidos por la IC, a inicios de la década de 1920, para los PC que se le adhirieran. Esta situación condicionaría su papel durante la década de 1940 con serios efectos negativos que se proyectan a la época actual. De ahí la importancia de retomar viejos planteamientos ideológicos, directrices y prácticas, pero que se deben recrear en el marco de la realidad e identidad del costarricense.

5. Conclusiones

En Costa Rica la crisis mundial de 1929 produjo una contracción en la dinámica productiva con serias consecuencias sociales. Se puso en evidencia que el modelo agroexportador de Costa Rica, dependiente del café y banano, especialmente del primero, era incapaz de paliar sus repercusiones, con lo que provocó desempleo, inflación, aumento del costo de la vida, desestímulos para la inversión y el ahorro. No obstante, el Estado siguió con la cuestionada política liberal, es decir, no intervencionista.

En el caso de la actividad cafetalera la respuesta de los productores a la crisis fue el aumento sostenido de la producción, para compensar la disminución del precio del café, con una elevación del volumen exportado. Con respecto a los otros productos como el banano y cacao, se debe indicar que sucumbieron ante los efectos recesivos del comercio exterior, debido a una baja en su precio y el volumen exportado.

Simultáneamente, se dio una escasez de los artículos de primera necesidad, como consecuencia de la contracción de las importaciones, además de que aumentó su costo. El enfrentamiento entre la clase patronal y asalariada, puso en evidencia el agotamiento del modelo agroexportador, puesto que fue incompetente para la distribución equitativa de los efectos de la crisis.

Como repercusión, el sector asalariado enfrentó el espectro del desempleo y la rebaja de su salario a lo largo de la década de 1930.

Así la crisis significó estancamiento y miseria que generó descontento y malestar popular, especialmente en los trabajadores asalariados y pequeño campesino. Contradictoriamente las numerosas protestas y huelgas populares de las organizaciones urbanas y rurales procuraban introducirle reformas al modelo liberal, por lo que no se aspiraba a un mundo radicalmente distinto.

Es en este contexto que se funda el Partido Comunista de Costa Rica que se denominó Bloque de Obreros y Campesinos. Se procuró la defensa de los intereses de los trabajadores asalariados y pequeño campesinos del campo y la ciudad.

El PC no solo se originó como reacción contra la clase dominante y su sistema liberal capitalista, sino también contra las simples metas reformistas en que diferentes organizaciones y partidos políticos habían orientado a la clase obrera. Este partido buscó representar los intereses del proletariado bananero, al campesinado, al incipiente proletariado industrial urbano, los intelectuales y los estudiantes revolucionarios, siguiendo la estrategia definida por la IC.

Con el programa mínimo, el PC buscaba implantar una serie de reformas económicas y sociales al modelo liberal de la época, con el propósito de crear las condiciones objetivas para el paso al socialismo. Su interés era defender los intereses de la clase obrera, es decir, se proponía convertirse en su instrumento, para enfrentar la dinámica explotadora de las clases dominantes. Esto le daba un carácter clasista y revolucionario a su organización y se apoyaba en la lucha de clases, para atraer simpatizantes y militantes. Cuestión que era coherente con lo tipificado por la IC.

El PC no solo participó en los procesos electorales de la época, sino que buscó crear un fuerte movimiento sindical, consiguiendo convertirse en la tercera fuerza política de Costa Rica y logrando el apoyo electoral de fracciones de grupos sociales, tales como: el peón bananero, el pequeño campesino, el incipiente proletariado industrial urbano y el estudiantado revolucionario.

En el mes de diciembre de 1937 se realizó la Conferencia Nacional del Partido Comunista, convirtiéndose en su Segundo Congreso. De esta conferencia surgió un programa, es decir, el segundo programa del PC y se llamó “Plataforma”. Con esta plataforma el PC postergó su propuesta eliminar la gran propiedad, mediante la implementación de una reforma agraria y el anhelo de impulsar una revolución socialista.

Este programa presentó políticas reformistas y abogó por una mayor injerencia del Estado en la economía, con el propósito de que se mejorara la condición de vida de los sectores más desposeídos y vulnerables de la sociedad. El cambió de tono en su programa se debió a su estrategia de concertar alianzas con las fuerzas “democráticas” internas frente a la expansión del fascismo en Europa, con lo que se comenzó a alejar de las directrices tipificadas por la IC a principios de la década de 1920.

Durante los dos primeros años de la década de 1940, varios factores político-militares se entrelazaron en el nivel interno y externo, tales como: el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, la posición reformista del entonces Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia y la política de Frentes Populares del PC -importada de Europa-. Esta situación preparó el camino, para que se concertara una alianza entre los grupos denominados calderonistas y comunistas.

Entonces, el PC debió relativizar su concepto de “democracia” y “demócratas”, debido a la invasión alemana en territorio soviético y a su posición anti-fascista. Su lucha anti-imperialista no podía ser tan directa frente a los Estados Unidos de América, pues era aliado de la URRS frente a los países del Eje. En el plano interno debió llamar a la unidad nacional, debido a que la administración Calderón le declaró la guerra a la Alemania Nazi de Adolfo Hitler. Entonces, se cumplió con un objetivo geoestratégico de la IC, siendo la defensa del modelo socialista de la Rusia soviética, mediante la solidaridad de los PC en el ámbito internacional.

Durante este lapso, se evitó señalar reivindicaciones para los sectores populares en el plano político. Es decir, se modificó la estrategia de desarrollar una revolución socialista, por otra que se orientara al aprovechamiento de la coyuntura internacional, con el propósito de imponer una serie de reformas sociales.

Así, el PC de Costa Rica debió modificar y adaptar su proyecto político-ideológico a la luz de condiciones políticas internas y externas, dando prioridad al establecimiento de reformas sociales que beneficiaran a los sectores vulnerables y desposeídos de la sociedad costarricense, mediante el establecimiento de alianzas con grupos reformistas en el gobierno, como eran los del Calderonismo, con lo que se alejó del planteamiento político-ideológico y de la estrategia de la IC.

Esta nueva posición se alejaba de los requerimientos establecidos por la IC, a inicios de la década de 1920, para los PC que se le adhirieran. Dicha situación condicionaría su papel durante la década de 1940, con serios efectos negativos que se proyectan a la época actual. De ahí la importancia de retomar viejos planteamientos ideológicos, directrices y prácticas, pero que se deben recrear en el marco de la realidad e identidad del costarricense.

Entonces, se corroboró la hipótesis de trabajo planteada a inicios del presente ensayo en el sentido de que:

Los efectos de la crisis de 1929 en Costa Rica produjeron el deterioro de la condición de vida de los sectores de población vulnerables económicamente, creando condiciones para el surgimiento del Partido Comunista y de una propuesta programática alternativa a la luz del ideario político-ideológico marxista, venido de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en el marco de la Tercera Internacional Comunista, frente al pensamiento liberal de la época.

Pero habría que agregarle lo siguiente:

El PC de Costa Rica debió modificar y adaptar su proyecto político-ideológico a la luz de condiciones políticas internas y externas, dando prioridad al establecimiento de reformas sociales que beneficiaran a los sectores vulnerables y desposeídos de la sociedad costarricense, mediante el establecimiento de alianzas con grupos reformistas en el gobierno, con lo que se alejó del planteamiento político-ideológico y de la estrategia de la IC.


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2 comentarios:

  1. Que lastima que los ideales socialistas y sociodemocraticos de todas esas personas hayan sido trasgiversados por un punado de resentidos sociales roba bancos y ahora hipocritas dinosaurios que se auto llaman profesores y lideres. Aun recuerdo mi libro "UN mes en la China Roja" ( casi me costo que sor Julia H. me expulsara del colegio a los 13 anitos solo porque pregunte si los comunistas del pais vecino eran iguales a los de China, la ignoracia de ambas...). Gracias por el articulo, y su enfoque. Cynthia Madriz

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